miércoles, noviembre 9
"Es fácil decir cosas como que quien te hace daño no te merece... pero es muy difícil llevar esto a la práctica y castigar al culpable con tu silencio y pasotismo. En primer lugar una persona por la que puedas sentir indiferencia con la misma facilidad con la que caminas no podría hacerte daño. En eso consiste la indiferencia, en que alguien te importe tan poco que todo lo que tenga que ver con ella te resbale soberanamente. Y ahí está el problema, la persona que no te merece no te resulta indiferente. Puedes fingir que lo es, puedes fingir que no te importa, pero al fin y al cabo los sentimientos están."
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