viernes, enero 20

ellos y yo

Pienso, casi sin querer, en mis relaciones con la gente en general.
Hay amistades especiales, complicadas. Con personas especiales, complicadas.
Me siento rara con ellos.
Tengo una mezcla de sentimientos contradictorios.
Sé que los quiero.
Pero puedo estar meses sin hablarles.
Son personas con las que quiero seguir compartiendo momentos, por siempre.
Son personas que traen consigo sus historias, sus quilombos. Sus personalidades características, con las que hay que aprender a tratar, a decidir hasta donde dejar que lleguen a tocarnos, y es difícil.
Son personas con las que puedo ser yo, y donde sea que esté hacen que sea un lugar cómodo y agradable. Son personas con las que me abro, me libero sin darme cuenta, a las que les confío todo, hasta un punto... peligroso podría decirse.
Son personas que, de no haber llegado a conocer a fondo, odiaría. Por como se dan a conocer, y por diversas actitudes de cada uno.

Nunca, pero realmente nunca me sentí tan celosa de alguien, como de la gente que los rodea. Es estúpido, es infantil.

Por todo eso es extraño.
No quiero que me lastimen, quizás siento eso, un poco de miedo.
No quiero dejarlos. Y aunque quisiera no puedo, porque siento que más allá de todo son parte de mí.


Y aunque gente que me quiere intente comprender lo que siento, o el por qué de éstas formas de relacionarnos, no lo logra, y lo noto. Me molesta. No quiero que nadie se meta, quiero poder cuidarme sóla.

Quiero, más que con cualquier otra persona, entrar en sus mentes cuando quiera, y así sentirme tranquila. Quiero saber qué les pasa segundo a segundo. Y es demasiado, por eso asusta.

Quiero entenderlos. Quiero importarles.


Quiero dejar de apretar los dientes, y de sentir ésta sensación de incomodidad, cómo si faltara decir, o hacer algo. Quiero dormirme, y despertarme sin depender de nadie, teniendo sentimientos completamente limpios y directos. Quiero despertarme sintiéndome un poquito más normal.

No hay comentarios: