Era difícil creer que aquel hombre de vos suave y expresión amigable fuese el torturador del lugar.
A mi me parecía el más terrorífico de todos precisamente por su apariencia inofensiva.
Una persona puede estar en guardia una noche oscura y siniestra; es lógico estar alerta.
Pero es más difícil en un día claro y soleado.
¿Cómo puedes huír si no ves llegar el peligro?
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