"Era mas blanda que el agua,
que el agua blanda,
era mas fresca que el rio,
naranjo en flor...
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejo un pedazo de vida
y se marchó...
Primero hay que saber sufrir,
despues amar, despues partir
y al fin andar sin pensamientos...
perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon en el viento..."
Recuerdo.
Porque la escucho una y otra vez, junto con otros tangos. Y cuando me pierdo en la música me parece sentir tu voz.
Es una de mis maneras... para tenerte un poquito más acá, para sentirte conmigo.
Como cuando me cantabas para que me duerma, me surge la necesidad de preguntarte si te acordás?
Me preocupa haberme acostumbrado a que no estés.
Me preocupa sentirte tan lejano.
Sin embargo no te siento ajeno, es como si hubieras dejado guardado un pedacito tuyo en mí.
Y hoy estoy contenta, y cuando estoy contenta me acuerdo mucho más de vos.
Porque, a pesar de la estupidez ajena, para mí no sos el drama. Bueno, si, vas a ser EL DRAMA de mi vida, supongo. Pero no te recuerdo como eso. No te siento así.
Te veo en la risa, en la alegría, en algunas canciones, en fotos, en pedacitos de papel, quizá una nota insignificante, que atesoro para creer que exististe. Porque eso es lo que me suele pasar... cuando alguien se aleja, cuando no es como era, me cuesta creer que el antes haya existido. La imaginación, la desilución, frustración y los recuerdos se mezclan.
Si estuvieras acá (y lo voy a decir aunque sea lógicamente inútil insistir en lo imposible) quizás sería menos amarga, quizás sería más nena, más relajada, más aceptada,pero sólo quizás. Quizás seguiría un orden "normal" de evolución mental, ese que dejé plantado justo cuando vos quisiste, y me obligaste a crecer, a ver lo que
No tendría éste muro. Éste horroroso muro, que me divide del mundo, que me aleja de las personas, que me cierra, el que me ví obligada a construir inconcientemente, mi única protección. Porque me hiciste temer, porque dejé de creer en hadas, para creer en fantasmas. Porque me mostraste arrebatadamente la parte más fea, y la creí. La asumí como mía. Absorbí.
Porque me hubiera gustado ("hubiera": tiempo verbal inservible, tan hermoso y frágil como el cristal) si, me hubiera gustado S A B E R. Me hubiera gustado abrazarte, o pegarte. Enojarme, entristecerme, asumirlo. Me hubiera gustado que me dés tiempo. Me hubiera gustado un aviso.
Te ahogás con el aire. Te ahogabas con el aire.
Puedo seguir escribiendo, no terminaría nunca.
Pero no puedo, porque me lo prometí. Y no quiero.
Por hoy te digo chau, doy fin a éste breve momento, cierro mi cofre.
Y lo guardo allá. Lo tiro al océano, uno tan infinito como la noche. Y te dejo ahí, para buscarte otro día de ésta vida, de la que aún, no me fío completamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario